Consejos para dormir bien

Que nos digamos «buenas noches» antes de acostarnos no es un accidente, un descanso reparador asegura que tengamos energía y buen humor durante el día, sin cansarnos y aburrirnos de repente en medio de él.

Si no puedes dormir bien por las noches, no te enfades. ¡Aprende! 

Por eso hemos decidido contarte los trucos sobre qué hacer y qué no hacer para dormir bien durante la noche y poder tomar el control en tu vida diaria. Verás como el efecto positivo no tardará en llegar.

  • 4 Consejos para dormir mejor
  • 5 Cosas que deberías evitar para descansar bien
  • Rutina para dormir bien y descansar
  • 6 Consejos para despertarse con energía

4 Consejos para dormir mejor

Lo que comemos afecta a cómo dormimos

5 Cosas que debes evitar para descansar bien

Estresarte con el estrés

Es muy sencillo decir “no te estreses tanto” Pero las preocupaciones y el estrés tienen una gran habilidad para interferir en tu descanso, y como consecuencia, al día siguiente te sentirás más estresado aún y te resultará más difícil concluir tus tareas.

A continuación te dejamos unos consejos que te ayudarán a relajarte de forma activa, para que los pensamientos negativos no interfieran en tu descanso.

  • ¡Soluciona lo que es solucionable! Simplemente arregla las cosas que son realmente solucionables, en lugar de preocuparte por algo sobre lo que no tienes control. Haz una lista de todas las pequeñas cosas que realmente puedes hacer y márcalas una por una a medida que las hagas. Esta acción positiva te ayudar a resolver problemas y a relajarte.
  • Engaña a tu amígdala cerebral, la parte del cerebro responsable de las preocupaciones. Si te tomas un tiempo cada día para hacer ejercicios de atención plena, podrás evadirte mejor de las preocupaciones.
  • Mantenerse activo libera las hormonas endorfínicas de la felicidad. Elije un par de ejercicios que puedas hacer preferiblemente al aire libre e invita a tus amigos a participar. Ten cuidado de no hacerlo poco antes de irte a dormir, ya que tardarías muchos tiempo en conciliar el sueño.
  • Convierte tu cama en un oasis de paz. Destierra las conversaciones estresantes del dormitorio. Resérvalo todo para tí y tus sueños.
  • Hablar de las cosas con alguien y compartir tus pensamientos lo hace todo mucho más fácil

Buenas tardes, buenas noches. ¡Buenos Días!

El día y la noche van de la mano.  Si tienes una buena noche, también puedes disfrutar del día siguiente. Así que, realmente tiene todo el sentido desarrollar una cierta rutina que te ayude a dormirte y a despertarte.

Por las tardes

Acostarse y punto, no es la mejor manera de irse a la cama. Es importante prepararse para ello física y mentalmente.Desconectar es un proceso que puede llegar a durar hasta 2 horas, así que empieza con tiempo. Para comenzar puedes correr las cortinas o bajar algo las persianas para reducir la cantidad de luz al mínimo. La oscuridad transmite señales inconfundibles a tu cerebro de que se acerca la hora de  dormir.

Dos horas antes de ir a dormir  finaliza tu trabajo, cualquier tipo de actividad física y realiza tu última comida del día.

En la última media hora antes de acostarte, intenta hacer todas las noches lo mismo. Un par de cosas sencillas que se conviertan en una rutina a la hora de irse  a la cama. Vaciar el lavavajillas, ir al baño y luego a la cama, es sólo un ejemplo. Elige tu rutina, pero cuidado con alterarse antes de acostarse.

Si es posible, elije la misma actividad todas las noches para que tu cerebro sepa cuándo es la hora de desconectar. Incluso puedes ponerte una alarma que te recuerde que ha llegado el momento de iniciar tu ritual para ir a la cama.

«Los rituales te ayudan a dormir mejor y a despertarte mejor.»

Durante la noche

Si todo va bien, sólo tienes que dormir y ya está. Por supuesto esta es la situación ideal, pero luego las cosas no son tan fáciles y en ocasiones es necesario deshacerse de algunos hábitos y cambiar algunas costumbres. 

¿Qué hacer cuando te despiertas durante la noche?

Deja el teléfono en paz. Leer y enviar mensajes, navegar por las redes sociales y revisar los correos electrónicos no te ayudará a dormirte de nuevo. Tampoco encender la luz y coger un libro, porque cuanta mayor actividad tengas, más despierto estará tu cerebro. Así que lo mejor es relajarse y disfrutar de la oscuridad y del silencio.

No te fuerces a dormir, no va a funcionar. Si no consigues dormir, recuerda que el mero hecho de descansar tiene muchos beneficios (enlace a post beneficios de dormir) ya que tu cuerpo y tu cerebro se recargan y reparan por si sólos.

¿Sigues estas dos reglas pero tu cabeza no para?  Entonces inténtalo con tu cuerpo. Un ejercicio suave va muy bien para relajarse y poner en orden tu cuerpo, tus pensamientos y encontrar el camino de vuelta al descanso:

Túmbate en una posición cómoda a una temperatura agradable para ti.

Ahora enfoca toda tu atención en tus pies y trata de percibir todos tus sentimientos. Puede que no sientas nada, pero no dejes que te distraiga.

Recorre todo tu cuerpo lentamente desde los pies, a través de los tobillos por toda la pierna, la pelvis, el estómago, el pecho, los hombres, hasta llegar finalmente a la cabeza.

Si durante el recorrido, tu mente se aferra a un pensamiento, centrate en la parte del cuerpo en la que te has detenido, esto te ayudará a liberarte de él.

Por la mañana

Incluso la forma en la que te despiertas condiciona tu día. Habitúate a disfrutarlo como broche final a una noche de descanso reparador. Son unos preciosos minutos que sólo te pertenecen a tí:

Lo ideal es despertarse de forma natural. Acuéstate a tiempo por la noche para despertarte sólo por las mañanas,sin necesidad de un despertador. Tu despertador no sabe si tu última fase del sueño ha concluido ( enlace a las fases del sueño), pero tu cuerpo sí lo sabe. Si su zumbido te saca en mitad del sueño, es posible que te arrepientas.

Abre las cortinas o sube la persiana siempre en el mismo momento, con el mismo orden y los mismos movimientos. Indícale a tu cerebro que es hora de empezar el día y pasar a la acción.

Enciende la luz. Esto activa la liberación de cortisol, la hormona para despertarse, aumentando tu energía. Con iluminación Smart home incluso puedes despertarte de forma natural en invierno.

Hazte el desayuno. Después de todo, necesitas combustible para el día. La digestión también influye en tu reloj interno, que, con un poco de práctica, puede funcionar con la misma precisión que un mecanismo de relojería suizo.

Crea un atmósfera agradable en tu habitación en la que te sientas agusto despertándote. Deja preparado todo lo que necesitas, bata, zapatillas… incluso tu hervidor de agua o cafetera si son programables, para que todo esté listo y te motive a levantarte.

 Inicia el día con actividad. Algo de deporte o cualquier rutina por la mañana que te permita coger aire fresco, activa tu metabolismo y te da energía para el resto del día.

“Dormir poco durante el fin de semana no es buena idea. Puede alterar el ritmo de sueño y empeorar el descanso en general”